
Un pueblo mínimo en medio de inmensas montañas
Para original este pueblo andorrano.
Yo no vi a ninguno, por cierto (cierto es que el día era frío y lluvioso)
En fin, que visitéis este sitio si podéis.

Para original este pueblo andorrano.
Paramos, de camino, hacia Andorra La Bella, y fue una buena decisión.

El pueblo mantiene la estética tradicional andorrana: piedra, madera y tejados oscuros pensados para soportar la nieve del invierno.
Más que un pueblo, parece el «capricho» de alguien adinerado. Un pueblo de cuento.
El pueblo se recorre en menos de media hora. Es muy pequeño.

El pueblecito está rodeado de prados y bosques, con caminos sencillos para pasear sin esfuerzo. Desde casi cualquier punto se obtienen vistas limpias del Valle de Sant Julià.

Andorra está asociada (es un cliché) a centros comerciales y estaciones de esquí.
Auvinya es justo lo contrario. No shopping. Silencio, paz y deleite para los ojos.

Si pasas cerca, merece la pena desviarse (está cerca de la frontera con España).
Vimos varios pueblos en Andorra, más ninguno con este grado de particularidad.

Antes de ver Andorra más en profundidad, quédate con este pueblo en la retina.
