
¿Cómo se visita?
La conocimos a través de una visita guiada en la Oficina de Turismo de Peñaranda del Duero. Está cerrada al público. La visita incluye también la sacristía que es un pequeño museo.
Su fachada es imponente. Ostentó el rango de colegiata durante siglos, hasta el siglo XIX, cuando lo perdió.
Ahora no es colegiata en activo, con lo cual, lo más correcto es decir excolegiata (aunque suene un poco raro, la verdad, al menos para mí).
Junto con el Palacio de Avellaneda y el rollo jurisdiccional gótico (de los más exquisitos que yo he visto), la colegiata conforma un conjunto monumental único en la Plaza Mayor de Peñaranda de Duero (por favor, no duden en pasar un fin de semana en este maravilloso pueblo).

¿Qué muestra esta colegiata?
Bueno, pues, en mi humilde opinión, yo diría que la «moraleja» que se extrae de esta colegiata, es la ambición, un punto desmedida, de la nobleza de Castilla de la época.
La hicieron para mostrar su poderío, para decir «aquí estamos nosotros».
¿Y quiénes querían mostrar al mundo que eso no era «una iglesia de pueblo» sino una catedral rural? Pues los Condes de Miranda.

Sobriedad castellana
Por dentro es más sobria. No sé si por austeridad castellana o porque cuenta más el interior que el exterior para competir con otros centros de poder.
Es muy luminosa, gracias a sus enormes ventanales.


Lo mejor: La sacristía
Al menos para mí. Fue lo que más me gustó. Un museo en sí. Llena de «joyas» de todo tipo.
Algunas que me llamaron la atención fueron:
Un tablón de llaves eclesiásticas de diferente tamaño y longitud.

O una «caja de caudales» en la pared, de hierro, dónde se guardaban documentos valiosos, dinero, reliquias o libros, por ejemplo, protegiéndolos de, incluso, incendios. Era como una caja fuerte medieval en la que se custodiaba lo más importante.

O esta policromía de Santa Ana enseñando a la Virgen niña (Santa Ana es la madre de la Virgen María).

O este panel de sagrario (creo recordar) con la imagen de Cristo resucitado con la bandera pascual.

O (y ya paro) este altar portátil que fue utilizado en campañas militares, como las Guerras de Nápoles, por los Condes de Peñaranda.
Una muestra más de su poderío.

Información práctica
Si quieres saber datos prácticos para visitar la colegiata: aquí.
¿Merece la pena? Sí, por supuesto.
Nota final
Si he cometido algún error o imprecisión, ustedes me perdonen, algunas cosas las he escrito de memoria, de cuándo hice la visita.



