
¿Y esa idea?
Pues un pequeño pueblo de la Alcarria conquense, que amenazaba con quedarse despoblado, y un hábil alcalde que dijo «tenemos que hacer algo».
Desconozco el proceso, desde que se fraguó la solución, hasta que se llevó a cabo (me gustaría saberlo, la verdad).

El resultado
Pues un museo al aire libre de reproducciones de anuncios antiguos.
Algunos míticos y de marcas muy conocidas.
Otros no tanto (al menos en nuestros días).
Otros reconocibles solo por gente de cierta edad.

Códigos QR
Algunos tienen códigos QR que enlazan con información e, incluso, con un vídeo del antiguo anuncio.
Yo probé uno y no me funcionó.

¿Cómo verlos?
Sencillo.
Te pones a caminar y te los vas encontrando, desperdigados por las calles.

Educativo e instructivo
Recorrer las calles de Olmeda es un viaje educativo para entender la publicidad española de las últimas décadas.
Para muchos niños o jóvenes es, creo yo, especialmente revelador (no sé si se organizan excursiones de colegios, pero estaría bien que así fuera).
Estos anuncios se estudian, aún hoy en día, en nuestras universidades, en materias como diseño, marketing o sociología.

Olmeda de la Cuesta
Este pueblo tiene más de una sorpresa.
Me llevó un amigo de Buciegas y me lo enseñó.
Junto con los anuncios publicitarios, es digno de mención las diferentes creaciones escultóricas de Vicente García, un escultor local.
Lo que ha hecho ese hombre en el pueblo, daría para otro artículo.
Creo que ha hizo el primer cartel y no sé si alguno más.




